Agroveterinaria Martín Pescador

Belgrano 2749
(8300) Neuquén
Patagonia Argentina
Tel.: (+54 299) 446 8222


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Cr�a de Pavos Blancos

El pavo blanco de pechuga ancha -conocido como pavo h�brido que se selecciona, proviene del cruzamiento de dos l�neas. De una de ellas, la llamada "S", se utiliza al macho, que al inicio de la etapa reproductiva pesa aproximadamente 26 kilos.


Mercado

La industria av�cola no ha estado ausente del gran crecimiento que a escala mundial se produjo en el quinquenio 90/95. En nuestro pa�s el subsector parrillero creci� de 336 mil toneladas a 664 mil en 1995, lo que se refleja en el aumento del consumo de pollo de 12 a 21 Kg/persona/a�o. Si tomamos la producci�n de huevos se mantiene estable, solo acompa�ando el crecimiento demogr�fico que requiere entre 10 y 12 docenas por persona por a�o; la mitad del consumo de los habitantes de Norteam�rica y la Uni�n Europea.

La producci�n se concentra por orden de importancia en las provincias de Buenos Aires, Entre R�os, Santa Fe y C�rdoba.
El subsector parrillero se integra en forma vertical desde la etapa de producci�n a la comercializaci�n, y le grado de concentraci�n es tal, que solo 7 empresas producen m�s del 50% de la carne de pollo que consumo en los argentinos, pues lo que se exporta es solo menos del 2% del total.

En cuento a la producci�n de huevos, si bien conserva una estructura m�s abierta, ya existen establecimientos que superan el medio mill�n de gallinas alojadas en jaulas.

Esta realidad es muy beneficiosa para el consumidor, hoy la carne de pollo a moneda constante cuesta algo m�s de la mitad que hace 25 a�os.

Pero esta realidad hizo disminuir el numero de avicultores a partir de la d�cada del 60. En el censo de 1960 la provincia de Entre R�os ten�a 23.560 avicultores; en 1994 de acuerdo a estudios realizados por la SAGPyA se redujo a 2.500.


Nuevas alternativas

El peque�o productor o emprendedor tiene una interesante posibilidad en una nueva modalidad en la cr�a de aves, basada en nuevas gen�ticas desarrolladas por organismos privados o nacionales y en t�cnicas de manejo y alimentaci�n distintas a las tradicionales. Una alternativa artesanal que requiere poco capital y un alto grado de asociativismo. Se trata del pollo y el huevo campero argentino, con una demanda clara en la sociedad actual, que comienza a preocuparse por el sabor y la calidad natural de los alimentos que consume y por otro hecho que cobra cada vez m�s vigencia en el mundo: la forma de criar aves en estrecho confinamiento, que para ciertos sectores de la poblaci�n entra�an actos de crueldad. Es bien notorio que el empleo de jaulas en la cr�a de gallinas para producci�n de huevos, ha sido motivo de grandes pol�micas en Dinamarca, Inglaterra, Suecia y suiza para citar pa�ses donde se ha legislado al respecto. En Inglaterra un tercio de los huevos vendidos en grandes supermercados provienen de granjas con gallinas en libertad "free range eggs", con gran promoci�n y a precios que duplican el de los huevos comunes.

En Francia, la producci�n de pollos camperos, m�s conocidos como "label rouge", se inicio hacia 1970. Hoy representa el 30% de la producci�n total de carne de pollo, a pesar que su costo a nivel consumidor es casi el doble del pollo industrial.

La producci�n campera de carne aviar con gusto a pollo, el huevo de yema anaranjada, alimentado con cereales y oleaginosas de muy baja a nula contaminaci�n, sin el empleo de antibi�ticos como de promotores de crecimiento, podr�a ser un punto de partida para producir alimentos que un sector creciente de la sociedad demanda.
Por qu� no empezar ahora, a imaginarnos esta posibilidad.


Aspectos t�cnicos

Existen distintas etapas de selecci�n. En las hembras se reserva alrededor del 90% del lote, y se descartan a la decimosexta semana aquellas que presentan malformaciones en la quilla, poco desarrollo de los pectorales y malos aplomos (postura). En cambio en los machos se hace mayor presi�n de selecci�n, se eliminan los de m�s peso, los que tienen malos aplomos y aquellos con dificultades para caminar. A la semana n�mero treinta se efect�a una segunda selecci�n en funci�n de la producci�n y calidad de semen.


Corte de pico

Puede efectuarse entre los siete y diez d�as de edad, teniendo en cuenta que hay que hacerlo antes de quitar los cercos protectores. El suministro de vitaminas, electrolitos y antibioticos un d�a antes y dos despu�s del corte de pico puede ser beneficioso y su necesidad depender� de las condiciones en que se encuentren los animales.


Espacio

Las hembras adultas deben alojarse en corrales con capacidad para cien o doscientas madres, a raz�n de dos por metro cuadrado de piso. Por su gran tama�o, los machos necesitan por lo menos el doble de espacio, y debe manten�rselos como m�ximo en corrales de hasta 18 aves. Pueden alojarse en el mismo galp�n que las hembras, pero separados por un tabique o cortina de pl�stico de color negro; esto impide las filtraciones de luz artificial entre ambos sectores y hace que los machos se mantengan tranquilos al no poder visualizar a las hembras.


Iluminaci�n

Durante el ciclo reproductivo debe tenerse en cuenta que tanto los machos como las hembras tienen que permanecer bajo fotoper�odo diario, constante o en aumento, pero nunca en disminuci�n. En los machos, a partir de la semana n�mero veintitr�s, se debe evitar que disminuya el per�odo de luz y es necesario que la intensidad solar sea atenuada usando persianas en los laterales del galp�n, de manera que no entren en muda antes de finalizar el per�odo reproductivo. Por otra parte,-con el fin de inducir la producci�n de esperma, el est�mulo de luz debe iniciarse tres semanas antes que el de las hembras.


Huevos

Es necesario combatir la puesta de huevos en el piso para reducir la incidencia de la cloquera y disminuir el n�mero de huevos sucios o quebrados, que no se podr�n incubar. Al iniciar la puesta y hasta que las hembras se acostumbren a entrar en los nidos, se deber� recorrer el corral para retirar de los rincones a las pavas y obligarlas a introducirse en los nidos.

La recolecci�n de huevos hay que hacerla, como m�nimo, cuatro veces al d�a. Los huevos sucios se deben limpiar en seco con papel de lija y todos aquellos que presentan anormalidades o pesan menos de 70 gramos, tienen que ser descartados. Es aconsejable agregar abundante paja o viruta en el fondo de los nidos con el objeto de que �stos sean bien mullidos y atractivos para las hembras, lo que contribuye a disminuir la postura en el piso.

Los huevos deben incubarse lo antes posible y durante el per�odo de almacenamiento (que no exceder� de los diez d�as) tienen que mantenerse a una temperatura de entre 15 y 18 grados cent�grados, con una humedad relativa superior al 70 por ciento.


Cloquera

Las hembras cluecas son aquellas aves que interrumpen la postura debido a un control hormonal natural. Un requisito muy importante para maximizar la producci�n de huevos es reducir al m�nimo la incidencia de este instinto en el plantel comercial. A s�lo tres semanas de iniciada la postura aparecen las primeras pavas cluecas y, si no se combate el fen�meno, el porcentaje aumentar� r�pidamente. El m�todo m�s eficaz para reprimir ese "instinto natural" consiste en marcar aquellas hembras que permanecen en los nidos al oscurecer, porque a las pavas cluecas les atraen las �reas oscuras, calientes y confortables. Si a la ma�ana siguiente a�n se encuentran en ellos, deber�n ser trasladadas a jaulones o corrales con piso enrejado y luz muy intensa, sin modificar el fotoper�odo. Mantenidas en esas condiciones por espacio de tres a cinco d�as, interrumpen la cloquera.

Aunque indirecto, otro m�todo muy efectivo para controlarlas es impedir que las pavas se familiaricen demasiado con el corral de postura. Cuando el cuidador observe que permanecen demasiado tiempo en los nidos debe trasladar todas las aves a otro corral que posea distinta disposici�n de nidos, comederos y bebederos. Los cambios deben iniciarse poco despu�s que alcancen el pico de postura y nunca a intervalos menores de ocho a diez d�as.


Inseminaci�n artificial

Previamente a la extracci�n de semen se somete a los machos a un ayuno de cuatro o cinco horas para evitar que defequen y contaminen el semen. Es imprescindible procurar que los animales est�n tranquilos, que reconozcan a los operadores y que �stos los tomen con sumo cuidado. Los masajes para que el ave eyacule se practican en la regi�n dorsocaudal y abdominal, y es importante que no se efect�en en forma muy en�rgica para evitar la ruptura de capilares (lo que contaminar�a con sangre el semen) y sin provocar dolores que podr�an inhibir al macho en posteriores extracciones.

Una vez obtenido el semen se debe proceder a inseminar las hembras. Con masajes especiales se logra que la pava prolapse el oviducto y, por me- dio de una jeringa o una micropipeta, el semen es depositado en el fondo de la vagina. Para mantener un buen nivel de fecundidad es necesario realizar la inseminaci�n con intervalos precisos y en horas de la tarde, cuan- do la postura es m�nima. Al comienzo del cielo se deben hacer tres inseminaciones casi consecutivas. La primera, al d�a siguiente de recoger los huevos: la segunda, a los tres d�as y la �ltima, una semana m�s tarde.


Alimentaci�n

En cr�a y recr�a se basa en una serie de raciones espec�ficas para pavos con contenidos decrecientes de prote�nas.

Mientras dura el per�odo reproductivo (30-60 semanas de edad), las hembras deben recibir alimento con un 15 por ciento de prote�nas y un 3 por ciento de calcio, similar al utilizado para las gallinas ponedoras pero con un contenido de vitaminas que duplica el empleado con estas �ltimas. Por su parte, a los machos es conveniente suministrarles dietas con un 12 por ciento de prote�nas y un uno por ciento de calcio.

Alimentaci�n de las aves


Enfermedades m�s Comunes

Durante el cielo de postura de 25-30 semanas, por cada cien hembras y nueve machos, se pueden obtener hasta ocho mil huevos. La fertilidad var�a entre un 90 por ciento al comienzo del cielo de postura y declina hasta un 70 por ciento al finalizar. A su vez, el �ndice de eclosi�n promedio ronda el 80 por ciento. En otras palabras, no todos los huevos son f�rtiles. Puestos a incubar durante 28 d�as, es dable esperar que nazcan alrededor del 85 por ciento. De all� que se pueden obtener entre cinco mil y seis mil pavitos "BB" durante el ciclo reproductivo, que, seg�n la �poca del a�o, no se prolonga m�s all� de las treinta semanas.

Considerando el precio promedio del alimento balanceado, de treinta y cinco centavos el kilo, la adquisici�n de los pavitos reproductores, a 16 pesos cada uno, y dem�s gastos de calefacci�n, sanidad y viruta para la cama, el costo operativo de producci�n de cada huevo f�rtil es de setenta centavos.
Para calcular el costo final de un pavito "BB" se deber� tener en cuenta el tipo de incubadora disponible, su con- sumo de energ�a y el porcentaje de nacimientos alcanzado. En condiciones favorables, este costo no exceder� del valor de dos huevos, es decir, un peso con cuarenta centavos.


Costo operativo

De acuerdo a los datos obtenidos en experiencias anteriores, para lograr dicho plantel es necesario adquirir 130 pavitos BB de la l�nea hembra y 22 pavitos BB de la l�nea macho.

Estos n�meros luego de la selecci�n, descarte y mortalidad se reducir� aproximadamente a 100 hembras y 9 machos.

El apareamiento por inseminaci�n artificial originar� en el curso de 25-30 semanas, alrededor de 8000 huevos para incubar.

Costo operativo del huevo f�rtil: $4307.-
Costo operativo de incubaci�n: $1600.-
Total: $5907/8000 huevos = $0.74.-

Considerando un porcentaje promedio al nacimiento del 62%, se pueden lograr 5000 pavitos h�bridos.

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